ADOLESCENTE DE 17 AÑOS MUERE POR ABORTO “LEGAL”

ADOLESCENTE DE 17 AÑOS MUERE POR ABORTO “LEGAL”

El Maitén (de nuestro corresponsal)

El paisaje cordillerano del tranquilo pueblo patagónico, se tornó de luto en diciembre de 2015 por la muerte de Keila Jaqueline Jones, de tan solo 17 años. Keila murió a causa de un aborto “legal” practicado en el Hospital Público de El Maitén.

A finales de noviembre de 2015, Keila, quien cursaba su último año del colegio se entera que estaba embarazada de aproximadamente 8 semanas. Desesperada recurre a una prima, quien además era vecina contigua a su hogar, y siendo ambas menores, le sugiere hablar con la asistente social Laura Estefanía Ugarte. Esta última, dejando todo profesionalismo de lado, y merced de su postura ideológica sobre el aborto, conduce a Keila al único Hospital Público de El Maitén, donde la somete al consejo de la médica residente María Estrella Perramón, quien junto a Ugarte serían miembros de una “red de profesionales de la salud por el derecho al aborto”, por lo que convence a Keila de realizarse un aborto.

El día 1 de diciembre, Perramón introduce drogas abortivas a Keila, justificando tal accionar en un supuesto “aborto legal”, a escondidas de sus padres, aún cuando ella era menor. Las drogas utilizadas se encuentran prohibidas en nuestro país para esta finalidad, y el mismo prospecto advierte de su peligrosidad, sobre todo en menores. Debido a los dolores, Keila llama por teléfono a su madre, Verónica, para que la vaya a buscar al Hospital, quien se sorprende de verla internada en el sector de “maternidad” por lo que pide hablar con la médica. Perramón oculta la verdad a su madre, y le dice que tiene dolores menstruales, y que no debía preocuparse, al tiempo que le pide a Keila que no cuente nada sobre lo sucedido.

A los dos días, Keila nuevamente adolorida concurre al Hospital, en donde la misma médica le diagnostica por error un cuadro de “gastroenteritis infecciosa aguda”, reincidiendo en ocultar la verdad a los padres, y asegurando que todos debían alejarse de Keila porque su cuadro sería contagioso, no sin antes ordenarle tomar calmantes y medicamentos para la supuesta gastroenteritis.

El 5 de diciembre, Keila se encontraba atravesando una infección tan grande que su vientre ya se encontraba inflamado, y presentaba dificultad para caminar. La llevan nuevamente al único Hospital de su localidad donde la internan en observación. Perramón seguía insistiendo en su errado diagnóstico, por lo que nunca inspecciona el útero de Keila para comprobar si había expulsado los restos de su hijo, como debería haber constatado desde el primer instante. Al terminar el turno de la residente, es reemplazada por el médico de guardia, quien al comprender la gravedad de la situación informa al padre, Mario, que su hija habría padecido un aborto inducido, que se encontraba grave, y que debía ser trasladada de urgencia al Hospital General de Esquel, donde finalmente fallece al día siguiente, pocos días antes de su graduación, por el avance de la infección, provocada por el aborto practicado por Perramón (foto).

El 31 de julio próximo, comienza el Juicio Oral y Público a la médica residente Perramón. El pueblo de El Maitén, y la familia de Keila, reclaman justicia por la muerte de esta joven adolescente, a quién le gustaba practicar deportes y tenía toda una vida por delante. Confiaron en la Salud Pública, y por una ideología personal, le arrebataron su vida de manera “legal”.

Keila no corría peligro por su embarazo, tampoco fue violada. Keila era sana hasta que le practicaron un aborto justificado como “legal”. El lobby abortista no difunde la realidad de que el aborto, sea legal o ilegal, siempre mata. Hoy los padres de Keila perdieron a una hija, a un nieto, y el pueblo que otrora había sido insignia de la provincia de Chubut por su alto grado sanitario, perdió la calma.