ABORTO EN EL MUNDO

ABORTO EN EL MUNDO

Actualidad del aborto

Muchas veces hemos escuchado que el aborto es una práctica frecuente en los países desarrollados, y que la mayoría de los países del mundo disponen de aborto legal. Ello nos conduce, casi con desprecio, a una clasificación horrorosa de que solamente los países pobres tienen aborto ilegal. Sumado al dolor de imaginarnos un país pobre, esa afirmación nos deja asimismo una amarga sensación de que el aborto legal finalmente alcanzará todas las fronteras del mundo, como una peste que se inició en algún lugar, y que luego fue trasladándose de nación a nación en aras de un supuesto progreso. Eso es lo que los impulsores del aborto quieren que creamos, antes de investigar, y dar cuenta de que la realidad internacional es muy diferente.

Es posible que desde estas pampas alejadas del mundo la sensación luego de que Chile y Uruguay (únicos en el mundo en los últimos años) legalizaran el aborto en las tres causales mas frecuentes (aborto en caso de violación, “inviabilidad” del niño, y “peligro de vida” de la madre) genere esa sensación, después de todo, estamos en el ojo de la tormenta, junto con el continente africano, ya que disponemos de los recursos naturales mas preciados para el resto del planeta. Y me permito contener entre comillas los casos de inviabilidad y peligro de vida de la madre, porque por “inviabilidad” se interpreta por ejemplo a un niño Down, que es perfectamente viable, o por “peligro de vida” si la madre dice que se siente deprimida por estar embarazada, o que se atrasará en los estudios, por caso.

Cuando se aborda una profunda y objetiva investigación sobre cualquier temática que pueda, además, resultar controversial, es imprescindible acudir a los siempre imparciales números de la realidad. Es un error creer, por ejemplo, que la mayoría de los países disponen de aborto legal. Podrán gritarnos mil veces que así es, pero la realidad es que solamente 54 países del mundo disponen de algún tipo de status legal para ciertos tipos de aborto. “Solamente” debería estar entrecomillado por la obvia realidad de que siquiera un solo país que tenga una ley para matar seres humanos, cual Alemania nazi (recordemos que Hitler llegó al poder de manera democrática, y todo lo que hizo fue amparado en leyes) es una tragedia en sí misma. No obstante, 54 países sobre un total de 194 o 206 países que existen en el mundo (según su grado de reconocimiento) es apenas una cuarta parte de ellos. Una cuarta parte de las legislaciones que toleran en algunos casos al aborto cuando el embarazo proviene de una violación, o en otros casos cuando el hijo que viene en camino tiene una condición diferente (síndrome de Down, etc.). Aborto justificado en algunos países por razones de sexo, cuando matan al bebé por ser niña, o aborto justificado por razones de pobreza en otros casos. Todas justificaciones que, de espaldas a la ciencia, nada hacen por solucionar el problema que suponen atacar, sumando al drama de la violación o pobreza, por caso, el nuevo drama del aborto. Legislaciones todas que comenzaron con las tres causales, y algunas evolucionaron hasta aceptar abortos a sola petición de la mujer, en algunos casos con límite en la edad del niño, y en otros casos hasta el mismo momento del nacimiento. Los peores casos los presentan Canadá que acepta el aborto luego del nacimiento, y China junto a Holanda, que disponen de aborto obligatorio en ciertos casos.

 

Pasado y Futuro del Aborto

El aborto como tal, es posible que exista desde tiempos inmemoriales, pero comenzó a adquirir estatus legal relativamente hace poco, a partir del año 1920, con Rusia bajo el régimen comunista. Luego le siguió la Alemania nazi, pero solamente para judíos. A partir de la década del ´50 comienza a extenderse en los países comunistas (resultó mas fácil en éstos por no consultar la opinión del pueblo), y luego de un largo trabajo de persuasión social y atemorizar a la sociedad, en la década del ´70 en los países occidentales, hasta el comienzo de la década del ´80 donde prácticamente se frena su expansión abruptamente. ¿qué paso en ese entonces? La ciencia desarrolla las primeras ecografías, y con ellas, el mundo entero comienza a ver la humanidad del niño en el vientre. Humanidad que hasta entonces solamente los médicos conocían, por experiencia.

La ecografía fue sustancial para muchos médicos que realizaban abortos, porque descubrieron la atrocidad de su accionar y cambiaron de opinión, pero llegó tarde para muchas legislaciones, como las de Europa (no todos los países de Europa tienen legislación abortista) o Estados Unidos, donde ya era legal desde 1973.

Actualmente, la tendencia es contraria a la observada entonces. Países como Rusia, Estados Unidos, y otros tantos de Europa, se encuentran atravesando un camino de “desarme” respecto de sus legislaciones sobre aborto. Así por ejemplo, en Rusia se prohíbe cada vez mas, restringiendo los casos en los cuales se admite. Estados Unidos por ejemplo, se encuentra muy próximo a revertir el fallo de la corte que lo extendió por todo el país, pero a nivel estatal, se hacen mas de 200 leyes provida por año en los Estados, restringiendo el aborto al punto de que en algunos Estados, se encuentra virtualmente prohibido.

España estuvo muy cerca de prohibir el aborto unos años atrás, pero no resistió la presión política de los enormes grupos de poder con intereses abortistas. Italia estima que en 4 años se penalizará el aborto nuevamente, mientras que Polonia ya esta discutiendo, luego de restringir el aborto libre a las tres causales anteriores, controlarlo del todo. Y la lista sigue, silenciosa, en todo el mundo. Hay una razón simple detrás: al igual que con la esclavitud, con el genocidio perpetrado por los nazis, y con todas las atrocidades cometidas en el pasado, la Vida siempre se abre camino. Apoyada en el espíritu de la humanidad, o en el mismo sentido común (nadie puede negar que sea negro, judío, o un niño en el vientre, es un ser humano, digan lo que digan). Pero sobre todo apoyada en la experiencia.

Todos estos países legalizaron en alguna medida el aborto con el objetivo de “evitar” muertes maternas, y solo encontraron que se incrementaron. Además de las secuelas físicas y psicológicas conocidas por todos, descubrieron que se incrementó la cantidad de decesos. Rusia por ejemplo, acusa 9.000 muertes maternas por año por esta razón. Esto se explica porque, aún cuando se hicieran en lugares supuestamente mas higiénicos (al margen de esta suposición, muchas veces el aborto legal incurre en condiciones insalubres también) al legalizarse se incrementa por cinco o más aún la cantidad de abortos, por lo que incluso con una supuesta tasa menor de morbi-mortalidad, al multiplicarse por 5 su cantidad, finalmente mueren mas mujeres por aborto legal que antes.

Esto es equivalente a imaginar que si legalizamos el asalto a mano armada (justificando como lo hacen con el aborto, que los asaltos van a existir siempre, sean estos legales o no) la cantidad de muertes por asaltos se incrementaría. Aún a pesar de que los asaltos fueran en condiciones “de salubridad” para evitar que los pobres delincuentes mueran en un asalto de condiciones no controladas, no escapan al riesgo implícito que conlleva un hecho peligroso como tal.

El aborto es una cirugía peligrosa, sea legal o no, y por eso muchos países han comprendido que el aborto mata siempre, independientemente de su status legal, pero en mayor cantidad cuando es legal, por incrementar como fue probado la cantidad de abortos.

Asimismo, los avances de la tecnología nos permiten comprender cada vez mejor la humanidad del niño en el vientre, que no es diferente al resto de nosotros que pudimos nacer. No se podrá sostener, por mucho que lo intenten, un crimen que niega el derecho a vivir de un ser humano, en esta era de tecnología y comunicaciones que atravesamos, al tiempo que la gente toma cada vez mayor compromiso con el más vulnerable de los seres humanos: el niño en el vientre.

Se estima que se producen entre 20 y 50 millones de abortos por año en el mundo, la mayoría amparados en las legislaciones de esos 54 países, que cada vez son menos. Si bien es posible que el aborto nunca desaparezca de la faz de la tierra, como otros tantos males, la tendencia internacional es hacia el descenso de víctimas. No obstante, resulta difícil convivir con la triste realidad de que mientras tanto, y hasta que desaparezca el aborto legal de la faz de la tierra, este genocidio moderno se cobra miles y miles de víctimas cada día.